Km 0 – Inicio
Retomamos el camino partiendo del albergue de O Cádavo en dirección al centro del pueblo,
concretamente a la plaza situada detrás de la casa consistorial. Allí dejamos el centro
urbano por un desvío a mano izquierda ascendiendo suavemente por una pista asfaltada hacia
Pradeda, en San Pedro da Esperela. Cambiamos esta senda asfaltada por otra de tierra que
nos conducirá al alto da Vaqueriza, el último puerto de montaña que coronaremos en nuestra
peregrinación a Santiago. A partir de aquí, dado el avance imperioso de la vegetación hay
que prestar especial atención a los mojones indicativos ya que en algunos casos pueden
estar engullidos por la maleza u ocultos entre arbustos. Ascenderemos por los montes de
Cornedo, Fonteseca y Vilabade, parroquia donde podremos rellenar la cantimplora mientras
apreciamos su capilla en honor a la Virgen del Carmen. Tras un pequeño descenso alcancemos
esta parroquia, la cual alberga una iglesia dedicada a Santa María y conocida por muchos
como la catedral de Castroverde, concello al que pertenece Vilabade. Este templo de estilo
gótico fue construido por orden de la casa de los Condes de Lemos en el siglo XV y
conserva en su interior un conjunto de obras barrocas muy interesantes. Anexo al templo
también existió un convento franciscano del cual no se conserva ningún resto. Actualmente,
justo al lado se encuentra el pazo de Vilabade, del siglo XVII y que originariamente fue
un hospital de peregrinos. Siguiendo una carretera local vamos a dar a la LU-530 y a
Castroverde, localidad que cuenta con un albergue público y varios monumentos interesantes
que visitar. Entre ellos destaca la Torre de Homenaje o Castillo de Castroverde. Esta
antigua fortaleza perteneció al conde de Villalobos D.Álvaro Pérez Osorio y estaba rodeada
de unas gruesas murallas de piedra. Las antiguas cadenas y candados que servían para
encarcelar a los presos de la cárcel de la fortaleza se encuentran expuestos en el Museo
Provincial de Lugo. Actualmente es de propiedad privada y se encuentra en estado de claro
abandono a pesar de estar catalogada como Bien de Interés Cultural.
Continuando por la calle principal de esta localidad podremos abastecernos en alguno de
sus establecimientos ya que hasta finalizar la etapa en Lugo no podremos volver a hacerlo.
Al llegar al cruce del albergue debemos cruzar esta arteria principal y tomar un sendero a
la izquierda momentáneamente para volver a la calle principal, repleta de servicios. Un
poco más adelante nos desviamos por una pista y pasamos por una fuente desde donde
podremos apreciar a lo lejos la famosa torre de esta localidad. Seguimos caminando hasta
que un mojón nos indica que debemos descender a mano derecha entre castaños hacia la
carretera, la cual cruzamos para posteriormente pasar por debajo de un túnel. Llegamos así
a Souto de Torres y San Miguel do Camiño, lugar repleto de huertas y extensos prados. Este
lugar ha estado vinculado al Camino desde sus inicios, tal y como podemos apreciar en su
nombre, así como su iglesia parroquial, la cual se puede llegar a “esconder” entre los
abundantes árboles a su alrededor. A continuación seguimos caminando por un entorno de
belleza inigualable, por caminos entre bosques de carballos y castaños, riachuelos y el
trinar de los pájaros. La siguiente población que pisaremos será Souto de Torres, tras
tomar un desvío a mano izquierda, seguido de Vilar de Cas, ambas del concello de
Castroverde. Que no nos sorprenda que un averío de gallinas os corte el paso, estas
curiosas aves campan a sus anchas por el pueblo, donde además encontraremos una curiosa
máquina de vending dentro de un “cortello”. Al llegar a un cruce tendremos la opción de
continuar por la izquierda, tal y como marca el mojón o girar a la derecha en dirección a
Soutomerille, ligeramente más larga pero por un camino sencillo y de una gran belleza. Si
optamos por esta opción, continuaremos por el conocido como camiño das Barrancas, bajo la
sombra de centenarios árboles que parece que se abrazan en lo alto. Pasaremos por delante
de una casa en ruinas, la antigua casa-fuerte de Monfortino, y por el Castiñeiro da
Corredoira, castaño de trescientos cincuenta años de antigüedad. Así alcanzaremos la
iglesia de San Salvador de Soutomerille, donde se conservan algunos restos del antiguo
templo prerrománico. Fue reformada en el siglo XVII, predominando el estilo barroco sobre
todo de su fachada principal. Se cree que en la antigüedad pudo haber acogido un pequeño
monasterio y en recientes exploraciones aparecieron en subsuelo restos del santuario
primigenio y algunos sepulcros del siglo XVII. Actualmente su interior se encuentra en muy
mal estado, dada la despoblación de estas aldeas. Siguiendo por caminos rodeados de
extensos prados reengancharemos con el camino que dejamos en Vilar de Cas. Por un camino
próximo a un regato continuaremos pasando por As Casas da Viña, donde nos internamos tras
pasar por delante de un bar en una pista de tierra hacia Castelo. Cruzamos el río Rato en
el barrio da Chanca y pasamos bajo la vía ferroviaria un poco más adelante. Llegaremos al
fin a un tramo de escaleras en el lugar de Fontiñas, donde se indica que los ciclistas
deben de continuar por carretera, aproximándonos a la Ronda de la Muralla y a la Puerta de
San Pedro, Puerta de Sancti Petri o Puerta Toledana. La traspasamos y cogemos la primera
calle a mano derecha para llegar al albergue de peregrinos, punto y final de la etapa de
hoy. Si aún tenemos fuerzas no podemos perdernos la amplia oferta turística que nos ofrece
la ciudad amurallada. Además de un paseo sobre la antigua muralla no podemos perdernos la
catedral de Santa María, sede de la diócesis de Lugo y que destaca por su portada norte y
la capilla de la Virgen de los Ojos Grandes. El convento de San Francisco en la plaza
Mayor del siglo XV con su iglesia, claustro y restos del antiguo convento franciscano
también es otro de los imprescindibles de esta ciudad milenaria.
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